Un poco más acerca de NEO

En este momento de salida al mercado de tantas iniciativas y startups siempre hay las que destacan de otras por sus características y prestaciones que las hacen singulares. La startup china NEO es una de las últimas en el creciente número de proyectos blockchain que han desarrollado plataformas de contratos inteligentes.

NEO se define a sí misma como una red distribuida para la “economía inteligente”. Busca crear una solución que utilice blockchain, contratos inteligentes y tecnología adicional que almacene activos del mundo real digitalmente. Este proyecto blockchain está basado en la comunidad, sin ánimo de lucro, y pretende utilizar la tecnología blockchain y la identidad digital para a su vez digitalizar activos, automatizar la gestión de activos digitales mediante contratos inteligentes y realizar una “economía inteligente” utilizando una red distribuida.

Neo ha desarrollado su propio sistema de contrato inteligente llamado NeoContract. Como se explica en su white paper, tienen como objetivo facilitar el fácil despliegue, así como la gestión de los activos en el blockchain, mientras todavía opera bajo la ley de protección de la propiedad.

Mediante la creación de una identidad digital en el blockchain de NEO, los usuarios tienen la capacidad de almacenar y administrar sus activos de forma segura. El sistema de identidad digital de plataformas se basa en el estándar X.509 de Infraestructura de Clave Pública (PKI) y es compatible con otros mecanismos de confianza, como la Certificación de Web-Of-Trust. Además, para verificar la identidad al acceder a los registros, la plataforma empleará datos biométricos para mayor seguridad.

Es importante destacar que la plataforma está construida de tal manera que puede imitar situaciones del mundo real. Los poseedores de libros pueden ser un nombre real del individuo o institución. Por lo tanto será  posible congelar, revocar, heredar, recuperar y transferir propiedades debido a decisiones judiciales sobre ellos.

NEO Blockchain puede manejar hasta 1000 transacciones por segundo, por lo que es mucho más rápido y tiene mayor potencial de escalabilidad que otras criptomonedas. Por otra parte debido a su mecanismo de consenso dBFT, NEO es a prueba de hard-fork, ya que una vez que las confirmaciones son definitivas, el bloque no se puede bifurcar y la transacción no se revocará ni retrotraerá.

El ecosistema financiero NEO se compone de dos tokens; NEO y NeoGas. NEO representa el derecho de propiedad, así como el derecho a votar para fines de consenso. Los titulares de monedas NEO se sienten incentivados por la posibilidad de recibir un pago por mantener sus tokens, lo que se hace a través de GAS, que es el token de combustible para la realización del control de recursos de red NEO, con un límite total máximo de 100 millones.