¿Se acerca el final de la era ICO?

¿Se acerca el final de la era ICO?

Durante todo 2017 y buena  parte de este año las ICO han jugado un papel de gran importancia en el crecimiento de la adopción de la tecnología blockchain a escala global, abarcando casi todas las áreas económicas posibles desde la perspectiva de una economía tokenizada.

También es cierto que no todo ha sido positivo, y que se han dado muchas estafas y las pérdidas han sido multimillonarias. Sin embargo las ICO como fenómeno de financiación para el desarrollo de proyectos han dejado huella.

Según un informe reciente de PwC y la Swiss Crypto Valley Association, las sumas invertidas en las ICO casi se han duplicado desde 2017. Cuando se observa  esto todo se podría decir que cada vez más inversores están confiando en las propuestas de los proyectos cuya financiación se fundamenta en este método de crowfunding.

Sin embargo hay una realidad y es que también los inversores tradicionales desconfían de las criptomonedas y es razonable considerar que éstos no acudan a estos proyectos más arriesgados en términos de no garantías y ausencia de regulación.

Se plantea también el interrogante de que las ICO efectivamente estén generando mayor innovación. Y no hablamos de innovación en un sentido nominal, limitado sólo a las ideas, sino en un sentido eficaz, en términos de realización efectiva de los proyectos que llevaron a cabo su recaudación de fondos mediante una ICO.

El Boston College llevó a cabo un informe en el cual se determinó que el 55.8% de los nuevos proyectos de economía tokenizada fracasaron dentro de los cuatro meses posteriores a sus ventas públicas de tokens, un resultado que es drásticamente más alto comparado con el 20% de las nuevas empresas fuera de la industria de blockchain, que fracasan durante su primer año de operaciones. Aún asi no se puede afirmar que sea la tecnología blockchain la razón de este número de fracasos.

Ciertamente hay algo más que observar y es que ante la ausencia de regulación coherente y falta de comprensión de entes regulatorios en las dinámicas del tema de las economías tokenizadas y blockchain, muchas de las ICO no llegan a buen término.

Los entendidos en capital de riesgo no terminan de mirar con buenos ojos a las ICO, ya que su actividad se basa en un ejercicio de gestión de riesgos por parte de inversores profesionales y ya están familiarizados con esta clase de dinámicas.

ICOs

Para los detractores de las ICO, este modelo de recaudación de fondos está saturando de proyectos fraudulentos el ecosistema de inversiones, perjudicando a los inversores. Por otra parte desde la perspectiva de los emprendedores blockchain parece que la totalidad de la energía es dedicada a la ICO que tengan en proyecto, dejando de lado o descuidando por completo aspectos fundamentales como los planes de ejecución de metas más allá de los plasmados en un roadmap en una bonita página web.

Debido a que la mayoría de los proyectos de ICO no se enfocan en un plan de negocios estructurado en base a metas, la mayoría está en el negocio de la especulación se evidencia en las justificaciones del valor que los responsables y promotores de muchas ICO hacen, como señalar que “creen que el valor de su token aumentará porque colocarán una determinada cantidad de los mismos en el mercado”. Este es un argumento muy flojo.

Frecuentemente sólo se enfatiza en el aumento del valor del token, pero los rendimientos o aplicaciones potenciales de las plataformas o proyectos en sí mismos escasas veces son abordados. Si un proyecto recauda grandes sumas de dinero, ¿qué harán sus responsables con ese dinero? No se trata de sólo marketing, sino de una forma estructurada de pensar para tomar mejores decisiones para equipos y empresas.

Las ICO no desaparecerán por completo, pero evolucionarán hacia un proceso de recaudación de fondos más responsable y enfocado.  Si las nuevas empresas pasan meses enfocándose únicamente en su ICO, es posible que se pierdan la única oportunidad de desarrollar su empresa.

El marketing se agota, y los rendimientos de los inversores pueden no aparecer nunca. Pero la atención centrada sólo en captar recursos y no en cómo hacer que se generen más recursos, es una realidad que muchas mentes entendidas en inversión ya han advertido.