Las Islas Marshall podrían quedarse sin criptomoneda nacional

Las Islas Marshall podrían quedarse sin criptomoneda nacional

Si bien la regulación de todo lo relativo a la actividad criptográfica es una tendencia inevitable y hasta necesaria, no es menos cierto que hay casos de avances significativos en la adopción de criptografía “oficial” por parte de países. Pero no ocurre siempre así por los vaivenes de la política local de cada país, caso de las Islas Marshall que podrían no tener más su propia criptomoneda.

Un retroceso de la magnitud de dejar sin efecto una criptomoneda local no es algo que pueda pasar desapercibido. El Parlamento de las Islas Marshall anunció un voto de no confianza en la presidenta Hilda Heine relativo a la iniciativa criptográfica de ésta para su nación.

Como se supo ya hace unos meses, la presidenta Heine planteó la adopción de una criptomoneda nacional que funcionaría a la par con el dólar estadounidense. Aunque esta iniciativa fue aprobada en un primer momento, el voto de no confianza echa por tierra todo.

Heine afirmó al aprobarse su propuesta criptográfica que emitir SOV, que es como se abreviaría la criptomoneda local, sería una manifestación de la libertad nacional. Pero la adversidad se concretó cuando en días pasados al menos ocho senadores presentaron un voto de no confianza en Heine y su administración.

Las cosas para la presidenta Heine no se quedan allí, lamentablemente en su caso y según la Constitución local, el asunto se debe resolver mediante votación que debe ocurrir en un máximo de diez días después de que se haya declarado una moción de no confianza. El plazo para esa votación se vence el 12 de noviembre, oportunidad en la cual ocurrirá un desenlace definitivo.

Heine planteó la adopción de una criptomoneda nacional

La moción de no confianza ha sido liderada por el expresidente de ese país, senador Casten Nemra, quien públicamente ha expresado que adoptar la criptomoneda como dinero nacional dañará la reputación del país, a la vez que el plan criptográfico de la presidenta Heine fue desaprobado por el Fondo Monetario Internacional y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, con lo que la viabilidad de dicho plan quedaba en entredicho.

Los principales argumentos que en su momento el Fondo Monetario Internacional expuso para rechazar la propuesta criptográfica de la presidenta Heine fueron los riesgos de estabilidad macroeconómica y financiera. Estos argumentos han sido de hecho los más recurrentes en el espectro de detractores de las criptomonedas en general.

La verdad es que la visión de la presidenta Haine siempre estuvo orientada hacia potenciar la prosperidad de su país considerando a los ciudadanos primero, a la par de que con esta clase de iniciativas pretendía reducir la posibilidad de que las Islas Marshall se aislasen del sistema financiero internacional.

La República de las Islas Marshall es un estado archipielágico que se encuentra a medio camino entre Hawai y Australia, y que de la mano de su presidenta  puso en marcha una de las más audaces iniciativas económicas basadas en el concepto de una criptomoneda propia que circularía bajo curso legal este año, para competir con el dólar estadounidense. Este voto de no confianza parece tener todas las características de una retaliación, no obstante el 12 de noviembre se sabrá su desenlace.