Japón prepara un manual de propuestas de regulación criptográfica para los líderes del G20

Como todos sabemos, la próxima Cumbre del G20 ha incluido las criptomonedas como su principal tema. La cumbre se celebrará en Osaka, Japón, a fines de junio de este año. En preparación de la cumbre, Japón ha elaborado un manual para los líderes del G20 y los jefes financieros internacionales. El país también será el anfitrión de las reuniones ministeriales del G20 y, por lo tanto, tiene los derechos para establecer una gran parte de la agenda de las conversaciones.

La cumbre del G20

La cumbre está compuesta por Japón y otros 19 países miembros, la Unión Europea, países invitados y varias organizaciones internacionales. La cumbre sigue la reciente declaración conjunta de los miembros que prometió regular los activos de cifrado con fines de ALD y CFT.

Los miembros del G20 son Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Corea del Sur, Sudáfrica, Rusia, Arabia Saudita, Turquía, el Reino Unido, los Estados Unidos y la Unión Europea.

Desde hace bastante tiempo, Tokio ha estado buscando poner sobre la mesa las normas de cifrado y, por lo tanto, los ministros de Japón están aprovechando esta oportunidad para presionar a los líderes mundiales a ponerse de acuerdo sobre las nuevas normas de cifrado. El principal impulso de los países hacia la regulación criptográfica es el hecho de que algunos países del G20 tienen estrictas regulaciones establecidas sobre activos digitales, mientras que otros no tienen ninguna normativa establecida.

Con este manual, el gobierno japonés espera poner en marcha tres implementaciones principales

  1. Sistemas que protegan los activos de los usuarios
  2. Protocolos de seguridad internacional
  3. Sistemas que proporcionen información a los usuarios (especialmente en caso de un hack)

También apodado como un «handbook», el manual describirá los dos principales hacks experimentados el año pasado por los intercambios japoneses; -el hack de Coincheck que tuvo lugar en enero del año pasado y el hack de Zaif que tuvo lugar apenas siete meses después del hack de Coincheck. Debido a estos ataques, Japón ha impuesto a los intercambios del país un estricto conjunto de regulaciones. Todos los intercambios están obligados a solicitar permisos de operación de la agencia reguladora de servicios financieros. La FSA tiene el poder de suspender operaciones e incluso realizar auditorías exhaustivas en el sitio.

La autorreguladora Asociación de Cambio de Moneda Virtual Japonesa (JVCEA, por sus siglas en inglés) también establece políticas sobre intercambios.