Criptomonedas y Evasión de Sanciones Económicas: ¿una amenaza real para Trump?

Criptomonedas y Evasión de Sanciones Económicas: ¿una amenaza real para Trump?

Recientemente cargos del régimen del dictador venezolano Nicolás Maduro han admitido públicamente que la adopción del Petro supone una medida diseñada principalmente para combatir el “bloqueo financiero y comercial” impuesto según sus propias palabras, por parte del gobierno de los Estados Unidos.

Esto no sólo es el caso venezolano, también está otro régimen “aliado” en las andanzas del mal, como el iraní, quienes igualmente están tras la adopción de las criptomonedas como medida de evasión de sanciones.

El efecto de las criptomonedas en la capacidad de los EE.UU. para imponer sanciones a regímenes como el iraní y el venezolano es un tema que ha estado recibiendo cada vez más atención del gobierno norteamericano.

Hasta ahora la Casa Blanca ha emitido una orden ejecutiva y  el Congreso ya adelanta pasos hacia un proyecto de ley que codifique esa orden. Por su parte el Departamento del Tesoro también emitió una guía que define las obligaciones de los intermediarios de moneda digital con respecto a las sanciones a Irán. Ya hay movimiento.

La adopción de las criptomonedas por parte de regímenes como el iraní y el venezolano es un claro desafío al sistema de pagos internacionales dominado por los Estados Unidos. Y comprendido de esa manera, las implicaciones adoptan un matíz de seguridad nacional.

capacidad de los EE.UU. para imponer sanciones

La estructura de las criptomonedas permite la adopción de instrumentos de intercambio descentralizados en teoría, pero que fungen como unos de los principales ejes de desplazamiento del dólar estadounidense como moneda comercial global, en los planes de naciones adversas a EE.UU. Esto además es de por sí una alternativa a la infraestructura SWIFT que es esencial para transferir fondos hoy día.

Una acción de debilitamiento indiscutible del dólar estadounidense como moneda comercial global a mediano plazo es asentar un sistema internacional similar a SWIFT, con un consorcio de blockchain con permiso de estados disidentes, lo cual  podría ser la amenaza más seria en esta materia. Naturalmente esto debilitaría la eficacia y capacidad de sanciones de EE.UU.

Aunque hay quienes opinan un “blockchain SWIFT”  puede tomar décadas en desarrollarse, tal vez muchos no han advertido que ese tipo de blockchain existe, y está paulatinamente creciendo, de la mano de la criptomoneda Ripple, precisamente pensada entre otras cosas para mejorar el SWIFT. Que estados disidentes copien el código de ese blockchain es algo a tener en cuenta.

Un interesante artículo reciente publicado por Yaya Fanusie, ex analista de la CIA y directora de análisis en el Centro de Sanciones y Finanzas Ilícitas de la Fundación para la Defensa de las Democracias, se aborda este tema con mayor detalle en la perspectiva del juego a largo plazo.

Según Fanuise, las experimentaciones más serias en la tecnología de la cadena de bloques para evadir sanciones no se centran la red pública, sino en el uso de cadenas de bloques autorizadas para la liquidación comercial, tema que han avanzado Irán y Rusia utilizando Hyperledger Fabric. En cambio el Petro de Venezuela, que se basa en una red pública, ha sido un esfuerzo muy incompetente.

Sin embargo aún dá la impresión de que se subestima la capacidad de estas iniciativas y los giros que puedan dar. En todo caso se trata de una realidad inédita que se encuentra en pleno desarrollo y a la que toca seguir de cerca para comprender su evolución.