El Banco Central de Laos impone una prohibición completa de las criptomonedas

El Banco Central de Laos impone una prohibición completa de las criptomonedas

El banco central de Laos, el Banco de la República Democrática Popular de Lao (PDR), emitió una circular, advirtiendo a sus masas contra la participación en criptomonedas. En su reciente advertencia, PDR advierte al público, junto con las empresas y los bancos comerciales, contra la ejecución de órdenes que traten con criptomonedas.

Para los bancos comerciales que se encuentran bajo su competencia, PDR los instó a seguir estrictamente la circular anterior emitida en octubre de 2018, que advierte explícitamente contra el uso de criptomonedas en el país. En la última publicación, PDR ha prohibido la compra, venta y uso de criptomonedas como vehículo de inversión. El banco central entró en acción después de darse cuenta de que los anuncios hacían rondas en las redes sociales sobre el uso de criptomonedas a través de bancos comerciales, pero éstos últimos habían recibido directivas de abstenerse de comerciar con criptomonedas.

La naturaleza anónima de las criptomonedas causa la prohibición

En su opinión, las criptomonedas conllevan altos riesgos debido a su naturaleza de anonimato y es más probable que faciliten el lavado de dinero, por lo tanto de ahí la prohibición.

Además, en este momento, el banco central no puede combatir el lavado de dinero debido a la falta de sistemas adecuados. Además de dirigir a las instituciones financieras para no facilitar la venta, compra y uso de criptomonedas, Laos también emitió más directivas para los bancos.

Según su publicación, las instituciones financieras deben permanecer vigilantes y eliminar cualquier anuncio utilizado por los delincuentes para anunciar el uso de criptomonedas mediante el uso de sus logotipos y nombres. Por otro lado, también se les prohíbe brindar asesoramiento a sus clientes u orientación sobre cómo realizar inversiones en criptomonedas. Además, el PDR también les prohíbe establecer exchanges que podrían facilitar la emisión, venta y compra de cifrado a través de sus bancos.

Del mismo modo, no tienen ninguna forma de actuar como intermediarios para los residentes con el fin de ayudarlos a completar sus transacciones. Además de todo lo anterior, a los propios bancos no se les permite hacer inversiones en criptomones para obtener ganancias.